Despliegues y recortes tensan al Ejército y Guardia Nacional

Tampico, Tamps.- La movilización reciente de al menos 100 elementos del Ejército Mexicano adscritos al 15/o. Batallón de Infantería hacia distintos puntos del país ha dejado al descubierto un creciente malestar interno entre tropas que denuncian cancelación de vacaciones, reducción de periodos de descanso y una presión operativa que, aseguran, comienza a reflejarse en deserciones y vacantes sin cubrir dentro de las fuerzas armadas.
De acuerdo con testimonios obtenidos entre personal militar desplegado, parte del contingente fue enviado al estado de Guanajuato, mientras otro grupo fue asignado a Monterrey, Nuevo León, como parte de las operaciones relacionadas con la organización y seguridad rumbo al Mundial de Futbol.
“Estamos dispersos. A unos nos tocó en San Francisco del Rincón, otros en León, Irapuato y Purísima”, relató uno de los elementos consultados, quien pidió mantener el anonimato debido a las restricciones internas de comunicación impuestas al personal castrense.
Aunque los movimientos de tropas forman parte de la dinámica operativa habitual de la Secretaría de la Defensa Nacional, los militares entrevistados señalan que la inconformidad no gira únicamente en torno al despliegue, sino a las condiciones laborales y administrativas que, afirman, se han deteriorado en los últimos meses.
“El problema no es durar dos o tres meses desplegados”, explicó uno de los efectivos. “El problema es que no se respetan los días de franquicia ni los periodos vacacionales”.
Según las versiones recabadas, algunos militares habrían sido obligados a regresar antes de concluir sus días de descanso. “Si les corresponden 15 días, solo les dan 10 y quedan debiendo el resto”, sostuvo uno de los entrevistados.
La situación también estaría afectando al personal que permanece en las instalaciones militares. De acuerdo con otro de los testimonios, elementos que tenían vacaciones programadas desde enero comenzaron a recibir notificaciones de cancelación bajo el argumento de que el batallón carece de personal suficiente para cubrir las operaciones ordinarias.
“Los que se quedaron en plaza están viendo canceladas sus vacaciones porque dicen que no hay gente en el batallón”, comentó un elemento inconforme.
Las tensiones internas también se reflejan en mensajes difundidos dentro de grupos privados utilizados por militares y personal relacionado con las fuerzas armadas. En esos espacios, según las fuentes consultadas, se advierte que personal administrativo y elementos asignados a escoltas habrían sido incorporados a funciones operativas ante la insuficiencia de tropas disponibles.
“Están sacando a los oficinistas de escoltas. Ni para la guardia tienen”, señaló una de las fuentes.
A la presión operativa se suma un descontento económico que, de acuerdo con testimonios internos, se ha profundizado tras la eliminación de diversos apoyos y compensaciones extraordinarias que complementaban el salario base.
Una de las fuentes aseguró que dentro de la Guardia Nacional existe preocupación ante la supuesta eliminación del llamado “guardianazo”, término coloquial con el que los elementos identifican una compensación mensual adicional cercana a los tres mil pesos.
“Van más de 800 desertores en menos de 15 días”, aseguró un integrante consultado, quien advirtió sobre la posibilidad de protestas internas y nuevas bajas si el incentivo económico no es restablecido.
Los testimonios señalan además que en años anteriores existían otros apoyos extraordinarios relacionados con operaciones específicas, así como compensaciones otorgadas por gobiernos estatales y organismos como Petróleos Mexicanos. Sin embargo, aseguran que esos pagos desaparecieron gradualmente, dejando únicamente el salario ordinario.
“Antes había operaciones, apoyos y compensaciones adicionales. Todo eso lo fueron quitando”, explicó una fuente militar.
La combinación entre cargas operativas crecientes, limitaciones de personal y pérdida de incentivos económicos estaría impactando directamente en la capacidad de reclutamiento y permanencia dentro de las fuerzas armadas.
“No alcanzan a llenar la orgánica del batallón porque así como reclutan, también se les deserta la gente”, afirmó uno de los entrevistados.


