Transporte público en Tamaulipas: cámaras de vigilancia y control de pasaje, a cambio de tarifas más altas

La modernización del transporte público en Tamaulipas comienza a tomar forma. Con la adecuación de la tarifa a 12 pesos para el público en general y 9 pesos para estudiantes, adultos mayores y personas con discapacidad, los concesionarios se comprometieron a instalar cámaras de videovigilancia y sistemas de conteo de pasaje en sus unidades, como parte de un plan para ofrecer un servicio más seguro y confiable.
El subsecretario de Transporte, Armando Núñez Montelongo, explicó que el incremento tarifario no fue un cheque en blanco, sino un acuerdo condicionado a la incorporación de tecnología que permita mejorar el control y la seguridad. “Se acordó pedir a los prestadores del servicio la colocación de barras contadoras de pasaje y cámaras conectadas al C5. Con más recursos, podrán adquirir estos equipos y en el 2027 veremos los primeros pasos de una verdadera modernización”, señaló.
Los concesionarios, sin embargo, arrastran adeudos fiscales de más de una década, por lo que solicitaron al gobierno estatal facilidades para ponerse al corriente y estar en condiciones de cumplir con los compromisos de modernización. La petición busca evitar que las deudas históricas se conviertan en un obstáculo para la renovación del transporte.
Núñez Montelongo reconoció que los prestadores del servicio son conscientes de la necesidad de instalar barras contadoras de pasaje, no solo como medida de transparencia, sino para evitar fugas de dinero en el cobro diario. “El control del recaudo es indispensable para que el sistema funcione con orden y confianza”, subrayó.
La instalación de cámaras de videovigilancia en las unidades forma parte de una estrategia integral de seguridad, con la que se pretende inhibir delitos y brindar mayor tranquilidad a los pasajeros. Las imágenes estarán conectadas al Centro de Coordinación, Comando, Control, Comunicaciones, Cómputo e Inteligencia (C5), lo que permitirá monitoreo en tiempo real.
Con este esquema, el transporte público de Tamaulipas busca dejar atrás la imagen de rezago y precariedad, para convertirse en un servicio moderno, seguro y transparente. El reto será que los concesionarios cumplan con los compromisos adquiridos y que el gobierno logre equilibrar la presión fiscal con la urgencia de mejorar la movilidad urbana


