Reforma electoral debe incentivar la participación ciudadana

El presidente del Instituto Electoral de Tamaulipas (IETAM), Juan José Ramos Charre, advirtió que la democracia mexicana enfrenta el reto de aumentar la participación ciudadana en las urnas, especialmente ante sectores que se resisten a votar bajo la percepción de que “los resultados ya están definidos”.
El consejero electoral subrayó que la incertidumbre es parte esencial de toda elección y que nadie puede asegurar, a más de un año de la jornada de 2027, quién obtendrá el triunfo en los 43 ayuntamientos ni cómo se integrará el Congreso del Estado. “Eso se define a través del poder del voto en las casillas”, puntualizó.
Ramos Charre explicó que el fenómeno de la participación es multifactorial y que involucra a la sociedad, los partidos políticos, las candidaturas independientes y al propio Estado. Señaló que no basta con atender a los mayores de 18 años, sino que se debe sembrar la semilla de la participación en las generaciones futuras, mediante programas educativos y ejercicios cívicos como los que se realizan anualmente en el Congreso del Estado con niñas y niños de distintas escuelas.
El presidente del IETAM reconoció que algunas elecciones generan mayor interés que otras, como las presidenciales y las gubernaturas, mientras que los comicios legislativos suelen registrar porcentajes más bajos de participación. En ese sentido, destacó que la coyuntura de una eventual reforma electoral abre la puerta para revisar mecanismos que incentiven el voto.
“Si algo desincentiva la participación es la percepción de que las 200 candidaturas plurinominales no hacen campaña. Si se busca un método distinto de listas abiertas, donde podamos seleccionar por entidad quiénes son o por quiénes votamos, seguramente esa elección tendrá más atractivo y se reflejará en la participación”, señaló.
Ramos Charre concluyó que los ajustes en la forma de integrar las autoridades y en los métodos de elección pueden generar incentivos positivos o negativos, pero que el objetivo debe ser claro: fortalecer la confianza ciudadana y garantizar que la democracia se viva con pluralidad y participación efectiva.


