PRI responsabiliza a Morena, pero evita pronunciarse sobre bloqueos carreteros

La secretaria general del PRI en Tamaulipas, Juliana Garza Rincones, evitó pronunciarse a favor o en contra de los bloqueos carreteros realizados por transportistas y campesinos en distintos puntos del país. En forma reiterada se le cuestionó si, tras agotar el diálogo y ante el incumplimiento de las autoridades, los afectados tienen derecho a paralizar las carreteras como única forma de llamar la atención del gobierno, pero no dio una respuesta clara.
“A favor de que expresen lo que ellos piensan y sienten; no es que se justifiquen simplemente no podemos callar las voces de las realidades que hoy vivimos; no es que estemos ni a favor ni en contra pero a favor siempre de las expresiones de cualquier tipo porque existe libertad de opinión pero yo señalo que estas manifestaciones tienen un motivo”.
Garza Rincones insistió en que los reclamos son legítimos y que el gobierno federal, encabezado por Morena, no ha atendido las demandas de los sectores afectados. “El partido oficialista tiene mayoría en ambas cámaras y no ha hecho nada por apoyar a los transportistas ni a los productores del campo”, señaló.
Como es de esperarse, ni el PRI ni ningún otro partido fija una postura clara de respaldo a los bloqueos. Únicamente se limitan a culpar a Morena y a reconocer que los afectados tienen derecho a manifestarse, pero sin decir abiertamente si apoyan la paralización de carreteras.
La dirigente priista criticó además la postura de la Secretaría de Gobernación, que en lugar de buscar soluciones, intenta deslegitimar a las organizaciones que convocaron los paros nacionales en once entidades.
Garza Rincones subrayó que los reclamos son válidos: la inseguridad en las carreteras persiste, el campo está olvidado y los costos de operación se han disparado. “Más de 40 robos diarios y pérdidas superiores a 7 mil millones de pesos en 2025 confirman que el transporte de carga ha sido afectado como nunca”, denunció.
Sostuvo por último que ningún país puede aspirar al desarrollo sin apoyar a sus campesinos ni garantizar condiciones seguras para el transporte de mercancías. “Hoy los productores enfrentan menos apoyos, mayores costos y una profunda incertidumbre; mientras que los transportistas padecen niveles de inseguridad nunca antes vistos”, concluyó

