En Domingo de Ramos pide Obispo Vivir “desde adentro”, la Semana Santa.

El Obispo de la Diócesis de Victoria, Oscar Efraín Tamez Villarreal, pidió a los fieles católicos, vivir el verdadero sentido de la Semana Santa y recordar que en esta celebración radica lo más grande de la fe; la experiencia de la salvación.
Después de presidir la bendición de los ramos en las afueras de la Catedral de Sagrado Corazón de Jesús, el líder católico proclamó, en el Colegio Antonio Repiso, el evangelio de San Mateos que comprende desde la Ultima Cena hasta la Crucifixión de Jesús.
Desde el púlpito el Obispo convocó a los católicos a no permanecer como espectadores sino participar de los misterios conociendo, precisamente, el verdadero sentido de esta tradición religiosa que culmina con el domingo más importante del año: el domingo de Resurrección.
“No nos quedemos desde afuera, no busquemos un rey que solo resuelva nuestra vida a nuestros deseos y caprichos, acompañemos y caminemos con el rey de nuestra vida aquel que nos trae la plenitud, que nos trae la felicidad y la salvación”.
Puntualizó que acompañar a Jesús en la entrada a Jerusalén es importante, pero también lo es acompañarlo en la salida, cargando la cruz.
“Acompañemos a Jesús en la entrada a Jerusalén y acompañémoslo también en la salida cargando la cruz, hagamos nuestra la cruz de cada día para que también podamos hacer nuestra la oración del huerto y hacer nuestra la experiencia de la resurrección”.
Este domingo 10 de Abril, el Obispo Oscar Efraín Tamez Villarreal, encabezó la celebración de la bendición de las palmas y los ramos de olivo, acto que tuvo lugar al exterior de la Catedral del Sagrado Corazón de Jesús en punto de las 12:00 pm; posteriormente el jerarca católico y cientos de fieles caminaron por la avenida 17 hasta llegar al Colegio Antonio Repiso en cuyas instalaciones proclamó el Evangelio de la Pasión de Cristo y evocó la entrada de Jesús en Jerusalén a lomo de un burro mientras era aclamado por la gente.
“El pueblo que lo aclamaba no alcanzó a entender el sentido del reinado del que Jesús nos hablaba por eso la entrada triunfal desconcierta porque en poco tiempo el que entró montado en un burrito aclamado como rey salió cargando una cruz, acusado como el más grande de los malhechores”.
Y enfatizó: “El reino de Dioses un reino de paz, es un reino de amor, es un reino de misericordia, es un reino de salvación”.