Dispositivos médicos abren ventana de crecimiento para México rumbo a un mercado global de 800 mil mdd.

El sector representa un mercado interno de más de 8.3 mil millones de dólares (mdd) en 2025[1] y exportaciones cercanas a 22 mil mdd[

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Ciudad de México, 25 de febrero de 2026.- La Asociación Mexicana de Industrias Innovadoras de Dispositivos Médicos (AMID) presentó el estudio Contribuciones a la Salud de México del Sector de Dispositivos Médicos: Una visión hacia el 2030, un marco técnico y económico que redefine el papel de la tecnología médica como infraestructura clave del sistema de salud y motor de desarrollo industrial para el país.

Elaborado en colaboración con Life Science Consultants, el estudio analiza la situación actual del sistema de salud para identificar brechas en detección temprana, infraestructura tecnológica y talento especializado. A partir de este diagnóstico, plantea líneas de acción concretas en tamizaje, ingeniería biomédica, digitalización, actualización tecnológica y compras basadas en valor, en alineación con las prioridades públicas establecidas en el Plan Nacional de Desarrollo, Plan México y República Sana.

“La tecnología médica impacta directamente en cómo se atienden los pacientes, pero también en cómo crece la economía. Modernizar el sistema de salud es clave para atraer inversión, desarrollar talento y fortalecer la industria. Por ello, la AMID trabaja de forma coordinada con las autoridades para impulsar esta transformación”, señaló Joao Carapeto, presidente de la AMID.

Desde el frente económico, el sector de dispositivos médicos se consolida como un componente relevante del aparato productivo nacional, con exportaciones cercanas a 22 mil mdd y más de 175 mil empleos directos altamente especializados[4]. Esta combinación de manufactura avanzada, inversión y talento posiciona a México como un actor relevante en la cadena global de tecnología médica.

A nivel global, el estudio proyecta que el mercado de dispositivos médicos crecerá alrededor de 5% anual hacia 2030, hasta alcanzar un valor cercano a 800 mil mdd. Este dinamismo abre una ventana estratégica para que México consolide su posición como plataforma regional de manufactura avanzada, innovación biomédica y atracción de inversión, en línea con la agenda de nearshoring y fortalecimiento de cadenas de valor del T-MEC.

En el ámbito sanitario, el estudio advierte que la alta prevalencia de enfermedades crónicas continúa impactando la capacidad del sistema. Más de la mitad de la población adulta presenta factores de riesgo metabólico y millones de personas viven con diabetes o enfermedad renal, con atención oportuna aún limitada.  Este contexto coloca a la tecnología médica como un componente esencial para mejorar resultados clínicos y optimizar recursos.

Javier Picó, consultor de Life Science Consultants en América Latina, explicó que el análisis evidencia oportunidades concretas para modernizar la atención, particularmente en el primer nivel y en la gestión hospitalaria. “La ruta hacia 2030 plantea fortalecer capacidades técnicas, actualizar equipamiento con enfoque de ciclo de vida y profesionalizar la gestión tecnológica, con metas claras y seguimiento institucional”, señaló.

El estudio muestra que fortalecer a la industria de dispositivos médicos puede generar un doble impacto: impulsar inversión, innovación y manufactura avanzada, mientras se elevan los estándares de atención médica. Para la AMID, la colaboración público-privada es clave para convertir esta oportunidad en resultados concretos.

De cara a 2030, la tecnología médica se perfila como una palanca estratégica para el crecimiento económico y la modernización del sistema de salud. Más que una industria en expansión, representa una oportunidad real para fortalecer productividad, competitividad y bienestar en México.

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