Delegación estatal sitiada por cartulinas: maestros denuncian abandono en el ISSSTE Reynosa

La mañana de este martes, la fachada de la delegación estatal del ISSSTE en Tamaulipas amaneció cubierta de cartulinas de protesta. Con mensajes escritos a mano, maestros y derechohabientes exigieron neurólogos, pediatras, banco de sangre y la destitución de directivos, denunciando que la crisis hospitalaria en Reynosa ya se traduce en muertes.

El gesto fue contundente: “¡La salud no es un favor!”, “Nos urge neurólogo”, “Exigimos banco de sangre”, se leía en los papeles fosforescentes que taparon las puertas del edificio, símbolo del hartazgo de un sector que acusa negligencia y abandono.
Gerardo Padrón, gestor del ISSSTE en Reynosa por parte del sindicato magisterial, relató que la clínica opera en condiciones críticas: sin aire acondicionado, con apenas 32 camas para 60 mil derechohabientes y sin banco de sangre desde hace cuatro años.
La indignación creció tras la muerte de un profesor internado en el tercer piso, quien desarrolló una infección severa provocada por las altas temperaturas y la falta de condiciones mínimas de higiene.
“No falleció por hidrocefalia, falleció por la infección en la úlcera”, denunció Padrón, al señalar que el paciente permanecía entre calor extremo y moscas.
Los inconformes acusan que, mientras los maestros se organizan para viajar a la Ciudad de México y exigir soluciones, las autoridades ni sufren ni se acongojan. El delegado estatal —que nadie conoce— permanece encerrado a piedra y lodo, ajeno al clamor de los trabajadores y pacientes.
La protesta, respaldada por decenas de secretarios generales del magisterio, advierte que la crisis del ISSSTE Reynosa no es un tema partidista ni sindical, sino una cuestión de dignidad y de vida o muerte.


