Regidor Ismael Mex niega conflicto de interés en empleos temporales

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Ciudad Altamira, Tamps. – En medio de cuestionamientos sobre presuntas irregularidades en la contratación de personal para el gobierno municipal, el regidor Ismael Mex defendió su actuación como una “gestión social legítima” y rechazó haber incurrido en conflicto de intereses o violaciones a la normativa constitucional. La polémica surge tras su aparición en imágenes donde se le observa entregando documentación al secretario de Servicios Públicos, Jesús Rodríguez, dejando entrever la opacidad en los procesos de contratación.

Durante una entrevista marcada por la tensión, el funcionario sostuvo que su intervención se limita a canalizar solicitudes de ciudadanos que buscan una oportunidad laboral, particularmente en esquemas de empleo temporal autorizados por la administración municipal. “Estamos tratando de ayudar lo que se pueda acomodar a la gente que realmente tiene mucho tiempo esperando. Cuando menos que tenga una oportunidad”, explicó.

El señalamiento central de la entrevista exclusiva se enfocó en la ausencia de convocatorias públicas y en la posible discrecionalidad en la selección de aspirantes, lo que, desde una perspectiva jurídica, podría contravenir principios de imparcialidad y legalidad previstos en la Constitución. En particular, se aludió a los artículos 108 y 134, que regulan la conducta de los servidores públicos y el uso de recursos públicos.

Frente a ello, Mex insistió en que no existe intervención directa en la toma de decisiones. “Yo no autorizo. El que autoriza es el secretario”, afirmó, precisando que las solicitudes que recibe son únicamente turnadas para su análisis por las áreas competentes. Según su versión, la facultad de contratación recae exclusivamente en las direcciones y departamentos responsables, incluyendo recursos humanos.

Sin embargo, se le cuestionó sobre la naturaleza de esta intermediación, señalando que incluso la sugerencia de candidatos podría interpretarse como una forma de influencia indebida. “De venir un funcionario de primer nivel, eso es conflicto de intereses”, se planteó, insistiendo en que la falta de mecanismos públicos abre la puerta a prácticas discrecionales.

El regidor rechazó categóricamente esta interpretación. “No estamos cayendo en un error. Estamos haciendo correctamente las cosas”, respondió. A su juicio, la entrega de documentación no implica una selección previa ni una imposición de perfiles, sino un acto de gestión en favor de ciudadanos que buscan empleo. “Yo estoy entregando documentación para que ellos analicen”, reiteró.

El núcleo del debate radica en la delgada línea entre la gestión social —una práctica común en la política local— y la posible vulneración de los procedimientos institucionales. Mientras Mex defiende su papel como enlace entre la ciudadanía y el gobierno, el actuar pudiera contravenir en acciones que erosionan los principios de transparencia y equidad en el acceso al empleo público.

La entrevista también evidenció inconsistencias en el proceso descrito por el regidor. En un momento, reconoció que las listas que maneja incluyen personas “que ya están dentro” del sistema, lo que sugiere la existencia de duplicidades o falta de claridad en los registros. Posteriormente, indicó que solicita documentos de “nuevos” aspirantes cuando se detectan vacantes, aunque sin detallar los criterios de selección.

Al ser confrontado sobre si “palomea” a quienes ingresan, Mex negó cualquier tipo de filtrado o selección previa. “No, no, no. Yo no meto mano”, respondió, aunque admitió que recibe y canaliza solicitudes de manera directa. Esta dinámica fue cuestionada en la entrevista, insistiendo en que el procedimiento debería realizarse exclusivamente a través de canales institucionales formales.

El regidor también apeló a limitaciones presupuestales como factor determinante en la contratación. “Por cuestiones presupuestales no se puede meter”, señaló, enfatizando que las plazas disponibles dependen de autorizaciones previas y de la existencia de vacantes. En ese sentido, sostuvo que su intervención no altera el proceso, sino que se limita a presentar casos para su eventual consideración.

No obstante, el señalamiento de fondo persiste: la ausencia de convocatorias públicas y la participación activa de un servidor público en la canalización de aspirantes generan dudas sobre la equidad del proceso. En sistemas administrativos modernos, la transparencia en el reclutamiento es un elemento importante para garantizar la confianza ciudadana y evitar prácticas clientelares.

La entrevista cerró sin un consenso claro. Al tiempo que se le específica que “hay un procedimiento que se está evadiendo”, el regidor reiteró que no puede “brincar las cerquillas” y que su papel no sustituye a las instancias formales. “Yo soy un regidor. No puedo convocar a la gente. Ellos son los que tienen la obligación de hacerlo”, afirmó.

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