Secundaria General 2: diálogo afuera; padres mantienen cerrada la escuela

Por tercer día consecutivo, la Secundaria General No. 2 de ciudad Victoria amaneció con candados en sus puertas. Afuera, los padres de familia instalaron una “mesa de diálogo” para exponer sus inconformidades directamente al nuevo director del plantel, Luis Felipe Vargas Ávalos.
La paradoja es evidente: el diálogo que debería darse dentro de las aulas se trasladó a la banqueta, porque los padres aseguran que ya agotaron los cauces institucionales y no fueron escuchados. “Hemos hecho todo por los canales oficiales, pero no hay respuesta. Por eso cerramos y por eso estamos aquí afuera”, señalaron.
Mientras tanto, las clases se pierden y la autoridad educativa aparece debilitada, obligada a escuchar en un espacio improvisado lo que no atendió en sus oficinas.
El tema de seguridad
Uno de los padres expuso con crudeza la preocupación central: la seguridad de los alumnos. Denunció que su hijo fue grabado y amenazado por otra familia, y que existe miedo real de agresiones dentro del plantel.
“Yo tengo miedo por la integridad de mi hijo. ¿Qué va a pasar si viene a clases y lo agreden? Ya hay amenazas. Aquí no es un revanchismo ni un linchamiento, es un marco de diálogo y respeto. Los que generan ruido son quienes se victimizan en redes sociales, cuando en realidad son los agresores”, expresó.
Los padres insistieron en que el proceso debe atender tanto a los niños señalados como a las víctimas, y pidieron que el procurador intervenga para dar certeza.
Autoridad en entredicho
El cierre prolongado refleja la falta de confianza hacia las autoridades educativas. Aunque se nombró un director, los padres consideran que no hay garantías de seguridad ni de atención real a sus demandas.
La mesa instalada afuera de la secundaria se ha convertido en símbolo de esa desconfianza: el diálogo ocurre, pero no dentro de la institución, sino en la calle, donde los padres marcan la agenda y la autoridad se ve obligada a doblarse


